Hola, hoy no les tengo una reseña como tal, hoy les presento una de las historias que he escrito, espero que sea de su agrado y puedan dejarme un comentario sobre que les pareció. Sin mÔs por ahora los dejo con la historia
Hoy se cumplen dos aƱos, dos aƱos desde que abandonĆ© la prisión. PodrĆa decir
que mi reincorporación a la sociedad ha sido buena. Pese a mi abrupta caĆda,
todo parece estar igual, mi compaƱĆa se ha mantenido dentro del mercado, perdimos mucho dinero, y reputación que me nos ha costado recuperar. DespuĆ©s de que yo cayera preso, era natural que pasarĆ”, sin embargo no ha sido algo que nos haya dejado a la deriva contra la competencia. En fin, nada se compara con estar en casa de nuevo, respirando con tranquilidad, sin el temor de estar en el momento inadecuado, justo cuando empieza una riƱa y tienes altas probabilidades de salir herido sin siquiera haber hecho nada, definitivamente fueron los dos peores aƱos de mi vida, he estado esperando que alguien me recrimine por lo que hice, que me vean como un monstruo, como un ser detestable, curiosamente la recriminación y la constante en recordar mi propio delito es mi mente, desde que esto empezó he considerado ver a un terapeuta, habrĆa sido bastante malo pedir ayuda psicológica en prisión ya que podĆan aumentar mi encierro hasta asegurarse de que todo estuviera bien con mi mente.
Esto me estƔ volviendo un poco ansioso, torpe e histƩrico.
Todo
comenzó cuando su voz me empezó a hablar, su tono burlón y retador, me llamaba
por mi nombre, ¿quiĆ©n se creĆa para dirigirse a mĆ de tal forma?, habĆa dejado en claro que no permitirĆa que me quitara lo que me ganĆ© con aƱos de
esfuerzo, con el sudor y sangre de mi frente, aunado a ello, la voz de
aquella mujer, su voz, aquella voz me hacĆa temblar, me recordaba el dĆa en que
llegó a mi vida, queriendo imponer sus reglas sobre mĆ, queriendo chantajearme,
no lo hacĆa por Ć©l, eso me quedaba totalmente claro, era obvio, esos dos
querĆan todo, todo lo que yo poseĆa.
AsĆ de simple, ella lo habĆa planeado todo a la perfección, podrĆa decir que con meses de anticipación, su juego lo cubrió de manera perfecta, esperó todo este tiempo hasta que Ć©l, su salvador y llave a mis posesiones estuviera con ella, yo no lo veĆa como un hombre mĆ”s, me parecĆa una porquerĆa lo que ella habĆa hecho, eso a lo que ella le llamaba hombre no podĆa ser nada mĆ”s que una retorcida imagen de su letalidad.
Ahora, despuĆ©s de dos aƱos de haber terminado con esos dos, sus voces me atormentan, no me dejan solo en ningĆŗn momento, pensĆ© que en el cobijo de mi cordura podrĆa escapar de sus voces. Pero inclusive fuera de mis sueƱos me hostigaban, empecĆ© a recurrir a somnĆferos que podĆa conseguir sin prescripción en cualquier farmacia, esa parecĆa mi solución por las noches. Me llevĆ© la sorpresa de mi vida cuando me despertĆ© sudando, sus voces gritaban mi nombre, lo gritaban casi pidiendo clemencia, desgarrando las fibras de mi mente, cada vez mĆ”s y mĆ”s fuerte, hasta el punto que me aterrorizaba volver a acostarme, despuĆ©s de esto las pastillas perdieron su efecto, ya no debĆa tomar una sino tres cada noche, y acompaƱarlas con un trago de vodka, era mi solución de hoy en adelante, no habĆa mĆ”s.
AsĆ de simple, ella lo habĆa planeado todo a la perfección, podrĆa decir que con meses de anticipación, su juego lo cubrió de manera perfecta, esperó todo este tiempo hasta que Ć©l, su salvador y llave a mis posesiones estuviera con ella, yo no lo veĆa como un hombre mĆ”s, me parecĆa una porquerĆa lo que ella habĆa hecho, eso a lo que ella le llamaba hombre no podĆa ser nada mĆ”s que una retorcida imagen de su letalidad.
Ahora, despuĆ©s de dos aƱos de haber terminado con esos dos, sus voces me atormentan, no me dejan solo en ningĆŗn momento, pensĆ© que en el cobijo de mi cordura podrĆa escapar de sus voces. Pero inclusive fuera de mis sueƱos me hostigaban, empecĆ© a recurrir a somnĆferos que podĆa conseguir sin prescripción en cualquier farmacia, esa parecĆa mi solución por las noches. Me llevĆ© la sorpresa de mi vida cuando me despertĆ© sudando, sus voces gritaban mi nombre, lo gritaban casi pidiendo clemencia, desgarrando las fibras de mi mente, cada vez mĆ”s y mĆ”s fuerte, hasta el punto que me aterrorizaba volver a acostarme, despuĆ©s de esto las pastillas perdieron su efecto, ya no debĆa tomar una sino tres cada noche, y acompaƱarlas con un trago de vodka, era mi solución de hoy en adelante, no habĆa mĆ”s.
De
nuevo funcionó, por unos meses, pero decidà dejar de medicarme e ir con un
profesional, tras varias sesiones, donde le comenté mis pesadillas dictó su
solución, cambiarme de residencia, asĆ sus voces se quedarĆan con el recuerdo,
en aquella casa.
Pero... ¡maldita sea!, ¡malditos sean!, tenĆan que seguir torturĆ”ndome en todo
momento, en todo lugar, aun asĆ, nunca preferĆ la idea de perdonarles la vida, podrĆ”n
atormentarme por siempre si quieren, pero nunca me quitaran lo que es mĆo, si
no pudieron conmigo en vida, ¿QuĆ© les hace pensar que podrĆan despuĆ©s de la muerte?
Son
dos años ya desde que dejé mi prisión de barrotes, y casi un año desde que me
encerré en mi prisión mental, dÔndoles el poder de destruirme poco a poco,
hasta el lecho de mi muerte me fastidiarĆ”n. Y lo sĆ© a la perfección, ¿valentĆa?, ¿temor? no sĆ© cómo llamarlo, ¿a quĆ© atenerme?, tengo la convicción suficiente
para levantar la cara y seguir adelante, mi vida mi vida tiene mucho que dar aĆŗn.
Esta tarde conmemoro ese dĆa, recuerdo mi acto atroz, recuerdo todo a la perfección, desde que llegó a la
puerta de mi casa, ese jueves tan tranquilo, sonó el timbre de mi casa, la
reconocà a través de la mirilla de mi puerta pero venia acompañada con aquel,
su cara mostraba tranquilidad pero en el fondo venĆa con una sonrisa malĆ©vola,
tratando de engaƱarme y hacerme caer, su primer jugada un beso en mi mejilla,
para posteriormente besar mi boca, todo esto frente a él, que simplemente no le prestaba atención.
La primer idea que recorrió mi mente al verlos fue la duda, esta idea, con el pasar de las horas se transformó en el deseo de matarlos, me esforcĆ© por pensar que me estaba jugando una broma, que nada tenĆa que ver con mi peor pensamiento, preguntó si la invitaba a pasar, caballerosamente e inteligentemente la dejĆ© entrar, junto con su acompaƱante, me lo presentó, su nombre era David, justo como el mĆo me contó su nueva experiencia, lo quĆ© sintió la primera vez que lo vio. ¨es la luz de mi vida, ha venido a poner mi mundo de cabeza, ahora veo todo tan diferente¨, eso y mĆ”s tonterĆas comenzó a decir, mientras mi mente frĆamente empezaba a enfadarse, remató con la idea de que juntos querĆan formar una familia. ¡Hipócrita!.
Me tenĆa de esos dos, decline la oferta, este pavor se habrĆa quedado en una tarde tormentosa esperando lo mejor para mĆ, le di mis felicitaciones, y le exprese que le deseaba la mejor de las suertes.
La primer idea que recorrió mi mente al verlos fue la duda, esta idea, con el pasar de las horas se transformó en el deseo de matarlos, me esforcĆ© por pensar que me estaba jugando una broma, que nada tenĆa que ver con mi peor pensamiento, preguntó si la invitaba a pasar, caballerosamente e inteligentemente la dejĆ© entrar, junto con su acompaƱante, me lo presentó, su nombre era David, justo como el mĆo me contó su nueva experiencia, lo quĆ© sintió la primera vez que lo vio. ¨es la luz de mi vida, ha venido a poner mi mundo de cabeza, ahora veo todo tan diferente¨, eso y mĆ”s tonterĆas comenzó a decir, mientras mi mente frĆamente empezaba a enfadarse, remató con la idea de que juntos querĆan formar una familia. ¡Hipócrita!.
Me tenĆa de esos dos, decline la oferta, este pavor se habrĆa quedado en una tarde tormentosa esperando lo mejor para mĆ, le di mis felicitaciones, y le exprese que le deseaba la mejor de las suertes.
Su sonrisa cambió y su boca me mostró una mueca, me miró a los ojos y me dijo: ¨Tu debes estar en nuestra familia¨ eres parte de ella.
Apresuradamente
le dije que no, para posteriormente preguntarle ¿Por quĆ© yo tenĆa que estar
inmiscuido en su familia?
Su
respuesta me dejo congelado, di vueltas por la sala buscando, un ¿cómo?, ¿a quĆ©
hora?, ¿en quĆ© momento? Y la mĆ”s importante ¿Por quĆ© yo?
Comenzó el desastre, sabĆa que eso me traerĆa repercusiones profesionales, yo no estaba dispuesto a tenerlas y hacer algo que no querĆa. EmpecĆ© a idear a pensar, guardĆ© la calma he hice mi mejor esfuerzo por lucir natural, era lo adecuado para esos momentos, les mostrĆ© una sonrisa y les ofrecĆ una bebida, extendĆ la plĆ”tica por horas, hasta que cayó la noche, los invitĆ© a pasar la noche en mi casa, era grande y tenĆa habitaciones extra.
Mientras trataba de
conciliar el sueƱo la solución llegó a mĆ, me arme de valor para tomar una soga
e ir a su cuarto, la enrollƩ a su cuello y la estrangulƩ tan fuertemente que ni
sus gritos podrĆan haberse escuchado en el lugar mĆ”s silencioso del planeta, dos minutos tardó en morir, dos minutos que
se sentĆan como gloria, una sensación de libertad recorrió mi cuerpo, pero, faltaba Ć©l.
Con el utilice un mĆ©todo mĆ”s simple, me remordĆa la conciencia justo antes de entrar a su habitación, un tanto pequeƱa pero mucho mĆ”s luminosa. Tuve que beber algo para inyectarme valor, frente a el, que descansaba profundamente sin hacer ningĆŗn ruido puse las manos en su cuello, respirĆ© profundamente y comencĆ© a hacer presión girando hacia la derecha, mientras rompĆa el cuello de aquel hombre, que con sus tres meses de vida, lloraba tristemente mientras se le escapaba su Ćŗltimo aliento en mis manos, en ese momento me sentĆ libre.
Con el utilice un mĆ©todo mĆ”s simple, me remordĆa la conciencia justo antes de entrar a su habitación, un tanto pequeƱa pero mucho mĆ”s luminosa. Tuve que beber algo para inyectarme valor, frente a el, que descansaba profundamente sin hacer ningĆŗn ruido puse las manos en su cuello, respirĆ© profundamente y comencĆ© a hacer presión girando hacia la derecha, mientras rompĆa el cuello de aquel hombre, que con sus tres meses de vida, lloraba tristemente mientras se le escapaba su Ćŗltimo aliento en mis manos, en ese momento me sentĆ libre.
AsĆ
jamĆ”s me podrĆan tener con ellos, podrĆan tener su familia junta, muerta,
porque ni ella ni mi supuesto hijo me iban a quitar lo que me pertenece. JamƔs
habrĆa compartido nada con esa mujer y ese bastardo, ¡jamĆ”s!.
AsĆ
que hoy que conmemoro mi acto les doy la mejor oportunidad, destruyan mi mente
si pueden, pero hƔganlo rƔpido, hagan su mejor esfuerzo y sean mƔs rƔpidos que
la pistola que tengo dentro de mi boca, porque ni el privilegio de matarme les
darƩ.
Espero que haya sido de tu agrado esta pequeƱa historia, la rola que te recomiendo para esta noche es Monster, por Skillet, me despido deseƔndote una excelente noche, Hasta la siguiente entrada :D
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